Nuestro proyecto nace con la idea de crear un espacio donde los niños y niñas puedan crecer, aprender y descubrir el mundo de forma libre, respetando su propio ritmo y sus intereses. Buscamos que cada día sea una oportunidad para explorar, imaginar y compartir, en un ambiente que promueva la autonomía, la curiosidad y la conexión con los demás.
Nos apoyamos en metodologías activas como Montessori y otras corrientes educativas que ponen al niño en el centro del aprendizaje. Creamos entornos preparados, pensados para su desarrollo y madurez, donde puedan experimentar con libertad y aprender a través del juego, la observación y la práctica. Nuestro acompañamiento es cercano, no directivo, fomentando la confianza, el respeto y la responsabilidad desde la infancia.
También trabajamos con herramientas como la Disciplina Positiva, que nos ayudan a enseñar habilidades esenciales para la vida: aprender a convivir, comunicarse, resolver conflictos y cuidar de uno mismo y de los demás. Incorporamos la Psicomotricidad Relacional como parte fundamental del desarrollo, donde el movimiento, la expresión y las emociones se integran en un mismo proceso de aprendizaje.
Contamos con espacios interiores y exteriores diseñados para estimular los sentidos y la creatividad. Desde zonas con materiales Pikler hasta un amplio entorno al aire libre, donde el juego libre, el movimiento y la exploración son protagonistas.
Queremos que cada niño y niña viva experiencias significativas, crezca con seguridad, confianza y alegría, y descubra el placer de aprender siendo ellos mismos.